El humano siempre ha tenido la dedicación de domesticar animales. Desde años remotos, lo ha intentado con éxito,  por ejemplo con algunas aves, con el perro, gatos, resultando estos últimos de gran fascinación. Los gatos siempre han despertado interés pues siempre están envueltos en un halo de misterio por su singularidad. Si es cierto que puedes ver gente afanada por los gatos, hasta tal punto de comprar fundas para gatos, juguetes de gatos, hasta cuadros de gatos, pero venerar al animal como una religión ya es otra cosa.

En otras épocas fueron atribuidos directamente a las brujas, y más atrás en la historia, los egipcios ya los veneraban. Esta excelente mascota, ha despertado controversiales pasiones donde pueden ser amados con pasión  y pueden ser odiados sin misericordia. Los egipcios los consideraban encarnaciones de entidades divinas, mientras que en Occidente Cristiano Medieval se creía que eran representantes del diablo, o bien, podían ser también vistos como héroes de innumerables leyendas de variadas épocas o lugares.

Se presume que el origen de los gatos se remonta  a África, hacia el periodo de la protohistoria, de ello se encuentra evidencia en varios frescos y decorados funerarios, por lo que se cree que posiblemente los egipcios fueron los primeros en tratar de introducirlos en el hogar, donde se realizaron cruces entre otras especies, hasta llegar al ejemplar que conocemos en la actualidad.

Retomando el tema espiritual, religioso o esotérico que se les ha endosado, los egipcios fueron quienes captaron de mejor forma tan misteriosa y enigmática forma de ver que tienen dichos felinos, a los  el que mejor captó esa mirada enigmática de los gatos. Llamaban MAU, cuyo significado era: OJO, asociado al Supremo Principio Divino, del OJO SOLAR y eran momificados al morir de la misma manera que a los faraones, además las leyes los amparaban, a tal punto de que si por casualidad alguna persona infringia  daño e incluso estos morían, aun cuando no fuese responsabilidad de la persona, esta era condenada a muerte. Y nadie tenía la potestad de representarlos de ninguna forma y la razón primordial por la que comenzaron a ser tan importantes fue porque ellos de se dedicaban a el resguardo de los lugares donde eran guardadas las provisiones alimenticias de algunas de las alimañas que podían causar determinadas enfermedades.

Dichos animalitos han cursado una gran historia, con altibajos que no han sido tan sencillos. Entre las situaciones favorables es que los egipcios le daban el mismo tratamiento que un familiar dentro de las casas, incluso sin fallecían, lloraban de forma amarga su muerte y eran momificados y enterrados en tierra sagrada de la diosa Bast.

En el transcurso del tiempo, otras culturas manejan el mismo trato para tan hermosos ejemplares. Entre ellos, la cultura celta, cuya creencia se basaba en que las hadas miraban el entorno por medio de los gatos. Por su parte el Talmud, hace referencia a que se pasa la placenta de una gata negra por los ojos, se podía ver los demonios en las personas. El Islam no pasa desapercibido, ya que el profeta hacía énfasis en el amor por ellos.  

En todo caso, si todas estas referencias han sido exactamente como se han narrado a lo largo de la historia, solo podemos decir que los gatos han sido un animal de gran importancia en casi todas las culturas.

Deja un comentario