Hay un deseo real para muchos padres de inculcar las tradiciones o la importancia de la espiritualidad en sus hijos, pero simplemente no saben cómo iniciar la conversación de una manera apropiada para su edad, existen campamentos religiosos con casas de colonias donde pueden ayudarle con esa tarea. La pregunta: «¿Qué quiero que sepan?». La respuesta: Quiero que sepan que pueden tener una relación personal con Dios / lo divino / el universo (como quieras llamarlo) y quiero que sepan que todos estamos juntos en esto, que la gente podría creer en diferentes Dioses o en ningún Dios, pero que hay cosas importantes y maravillosas en las que todos todavía están de acuerdo.

Entonces, ¿cómo comenzamos la conversación?

Sepa que es un viaje

Están caminando juntos en esta caminata y la conversación sobre la fe es algo que continuará durante toda la vida de usted y de su hijo. No tiene que comenzar a interrogar a su hijo sobre las Escrituras o incluirlo en tradiciones que no entienden. Comience con poco y, a medida que crezcan, podrá introducir ideas más complejas.

Muéstreles cómo la fe se aplica a su vida diaria

Pregúntese, ¿qué es lo más importante que quiero que sepan ahora? Reduzca las cosas a un solo concepto: amor, gratitud, respeto por la naturaleza y encuentre pequeñas formas de llevar esos conceptos a la vida diaria.

Usa historias

La mayoría de los niños aman la naturaleza, por eso, las historias de Creación son una excelente manera de comenzar la conversación sobre Dios. Lea la historia de creación de su propia tradición y lea historias de creación de otras religiones y culturas. Hay una razón por la cual muchas escrituras consisten en parábolas. Aprendemos a través de historias, especialmente niños pequeños. Busque libros o medios apropiados para su edad que tengan un mensaje de fe. Sin embargo, recuerde hablar con su hijo sobre lo que está leyendo o viendo. Puede ayudar a guiar la discusión y conectar los puntos sobre cómo se aplica a su propia vida.

Estudiar otras religiones no tiene que diluir la tuya

Este es un error común. Creo que debemos estar dispuestos a dejar que nuestros hijos piensen críticamente sobre su fe. Cuando estudiamos otras religiones con una mente abierta, encontramos mucho más en común que diferencias. Vivimos en un mundo multicultural y conectado. Hay muchas posibilidades de que su hijo interactúe con personas de diferentes orígenes religiosos. Dejando a un lado los problemas teológicos, hacer que los niños vean que los niños de otras religiones son como ellos en muchos sentidos es una buena lección de empatía. En un nivel más amplio, si queremos crear un mundo donde la violencia religiosa sea cosa del pasado, entonces debemos enseñar a la próxima generación que es posible encontrar un terreno común.

Predicar con el ejemplo

Tus hijos seguirán tu modelo. Si asistir a un servicio religioso es importante para su propia fe, hágalo parte de la tradición de su familia. Si lo interreligioso es importante para su filosofía, deje que su hijo lo vea interactuando de manera positiva con personas de otras religiones. Visite otra iglesia, templo o mezquita con su hijo. Lee historias con personajes diversos.

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